
Dicen que no es más rico el que tiene más, sino el que menos sabe necesitar. Y yo digo que por el hecho de ser un dicho popular o un refrán no tengo porque tragármelo. El refranero español es sabio, si, pero también tiene siempre un refrán que contradice a otro. Desde el punto de vista más materialista, aquel que más capital tenga y más bienes, es más rico. No es lo mismo no llegar a fin de mes, o hacerlo apretándose el cinturón hasta límites insospechados, que comer todos los días en restaurantes o comprar “esto que me gusta, pero no lo necesito”. Nuestra experiencia personal nos dice que la desigualdad social existe y que se hace patente desde que nacemos hasta que morimos, estemos en el lugar que estemos.
Sinceramente, en eso de que la desigualdad no beneficia a nadie, yo no estoy de acuerdo. Si así fuese, lo escrito en el párrafo anterior sería una mera estupidez porque no habría clases sociales y todos llegaríamos a fin de mes de la misma manera. A los ricos les interesa que haya pobres porque así tocan a más a la hora de repartirse los sacos de monedas. Una sociedad igualitaria es una utopía, aunque quizás no demasiado complicada si aquellos que tienen el poder desean llevarla a cabo. Sólo existe un problema, no quieren.
Sinceramente, en eso de que la desigualdad no beneficia a nadie, yo no estoy de acuerdo. Si así fuese, lo escrito en el párrafo anterior sería una mera estupidez porque no habría clases sociales y todos llegaríamos a fin de mes de la misma manera. A los ricos les interesa que haya pobres porque así tocan a más a la hora de repartirse los sacos de monedas. Una sociedad igualitaria es una utopía, aunque quizás no demasiado complicada si aquellos que tienen el poder desean llevarla a cabo. Sólo existe un problema, no quieren.
